Solo un billete de ida…a ser agradecido y dejarse de modas (y gilipolleces)

Hace unos días escribía en mi último post los beneficios de realizar rituales o ejercicios de agradecimiento. Esto se traduce en una vida mejor, más salud mental y por tanto física. No olvidemos que cualquier mejora en nuestro estado mental va a tener, también, un impacto positivo en nuestro estado físico. Y viceversa.

Hoy veo escandalizada y con preocupación el post de una persona famosa, dedicada al mundo de la televisión y abanderada en el activismo por la visibilidad y mejora de la diabetes. Ella misma sufre diabetes tipo I. Como en mi familia y allegados esta enfermedad es/ha sido relativamente común, soy sensible al tema y me gustaba seguirla porque siempre aprendes cosas o puedes poner tu granito de arena apoyando y compartiendo cosas interesantes que sube. Por tanto, la seguía, hasta hoy.

En este post, esa famosa que tiene 18,5 mil seguidores, ha hecho pantallazo de un mensaje que le ha mandado una seguidora donde, angustiada, le pide ayuda porque su hermana pequeña, diagnosticada de diabetes tipo I hace 3 años, ha entrado en la adolescencia y parece que está cometiendo pequeñas acciones que son perjudiciales y que les hacen temer que esto vaya a mayores. Por eso le dicen que si puede mandarle un mensaje para ayudarle. La famosa en cuestión no le ha contestado, alegando que esta chica habla desde el «ego» y no desde el «ser» como si hace ella cuando no le contesta, porque su hermana no es más que nadie.

Soy estudiante de psicología, además de coach, he estudiado el ego, el yo, el ser y la consciencia. Además soy estudiosa de las filosofías orientales del budismo, el yoga y la meditación. Vamos que estos términos no me son ajenos y que bien es cierto que debemos ser humildes y no pensar tanto en nosotros mismos (de esto hablaba en otro post) y mostrar compasión por los demás. Pero de ahí a pensar que por pedir ayuda estás hablando desde el «ego» y que por tanto puedes y debes no contestar a esa ayuda pues ya os digo yo que hay un mundo. Eso no lo dice la psicología, ni la filosofía, ni el budismo ni nadie con medio cerebro racional. Eso lo dice alguien que, precisamente, está muy subidita en su ego. Hacer pública la petición de ayuda y ruego por parte de una persona que está pasando un momento personal tan angustioso no entra en ninguna de las filosofías ni ciencias que estudian el ego y la compasión. Vamos, os lo digo yo y cualquiera que haya leído un poquito…

Me ha indignado. Que una persona con ese perfil público, abanderada de ser la cara pública de una enfermedad crónica tan grave y tan poco visible y activista pro-derechos haga esto me ha flipado, indignado y hecho hervir la sangre. Gente con muchos más seguidores me han contestado a cosas que les he comentado mucho menos relevantes. Porque son consciente de que si están ahí, es por los seguidores que tienen (me incluyo aunque los míos sean menos) e intentar ayudar, escuchar (o leer) y apoyar es algo en lo que debemos «perder» nuestro tiempo.

En fin, toda esta diatriba viene a recordaros (recordarme) ser más humilde y compasiva. Ayudar si puedo con mis conocimientos y si no los tengo suficientes, con mi apoyo. Un «me gusta» o mandar un abrazo online no cuesta nada y reconforta mucho. Y os lo digo por experiencia propia. Tanto porque me lo han reclamado como lo he reclamado yo a gente que admiro: no cuesta nada y aporta mucho. Este pequeño acto puede formar parte de nuestros ejercicios diarios de agradecimiento que os comentaba en el post anterior.

No os doy más mal con esta indignación que llevo en el cuerpo, pero os recuerdo que si estáis pasando un mal momento, o uno bueno pero queréis que sea mejor, si queréis aprender a realizar ejercicios de gratitud, a cambiar ámbitos o a mejorar vuestras relaciones personales o profesionales, yo estoy aquí encantada de ayudaros. Que eso es lo que más feliz me hace en el mundo. Ser madre de mis coachees dragones!!

Feliz vida!!

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