Hoy he perdido una amiga. En realidad la perdí hace tiempo pero es hoy, cuando escribo estas palabras, cuando estoy tomando conciencia de esto. Pese a que lo sé hace tiempo, no quería verlo. No quería que doliese. Me negué a mirarlo.
Hoy he perdido una amiga. Y duele como perder un brazo. O perder a un «ser querido», como si perder a un familiar al que no conocemos de nada fuera más doloroso que perder a una amiga, a alguien que habías hecho de tu familia por elección y no por imposición sanguínea.
Hoy he perdido a una amiga. Y lloro desconsolada. Desconsolada porque en otros momentos ha sido mi amiga la que me consolaba. Pero ya no está. No sé si volverá a estar alguna vez, pero sé que ya nunca será lo mismo para mí. Porque esto ya lo he vivido.
Hoy he perdido a una amiga. Y no es la primera vez. Y me gustaría decir que no será la última, pero a veces, la vida nos lleva por distintos caminos y aunque no queremos verlo, nos separan de nuestras personas queridas.
Hoy he perdido una amiga.


Deja un comentario