👂El otro día escuché a una divulgadora a la que admiro hacer algo de lo que no fue consciente y que, tanto yo, como la mayoría de la gente, hemos hecho en innumerables situaciones. Y me chocó. Me sonó tan mal que a punto estuve de mandarle un mensaje. Finalmente, no lo hice porque, bueno, no sé por qué. Debería haberlo hecho porque no creo que fuera consciente.
El hecho que todos hemos hecho millones de veces, es decirnos que somos tontos, así, en plan coña: «pero qué tonta soy». Esto se hace varias veces al día, y lo hacemos todos, hombre y mujeres, aunque es cierto que las mujeres por la (mala) educación que nos han dado, pues un poco más.
Puede parecer una cosa «muy tonta», valga la redundancia, pero no lo es, en absoluto.
🧠 Nuestro cerebro no tiene sentido del humor, lo que dices, lo que imaginas y lo que piensas, para nuestro cerebro, es su realidad. Por lo que no entiende la ironía de lo que dices y si te dices que eres tonta, pues lo eres. Y nuestro cerebro, que si algo lo caracteriza es que lucha por hacer realidad nuestros pensamientos, pues se pone a intentar confirmar, de todas las maneras posibles, que sí eres tonta.
¿A que ahora vas a intentar no decirte ese tipo de frases y vas a hablarte mejor? 😊
Por cierto, estoy viendo la serie de true crime «El cuerpo en llamas» y hay una escena, que aunque sea ficción, es probable que ocurriera así, ya que tendemos a decirlo a niños, adultos y a todo dios en general. La escena es esta: la hija de Rosa Peral pregunta por su madre y su padre y su pareja le dicen que no piense en ello, que es mejor no pensarlo.
Otra cosa que puede parecer una nadería, pero que no lo es: no se puede dejar de pensar en las cosas que nos preocupan. Y que alguien te diga que no pienses en ello, invalida tu propio pensamiento, haciéndolo incorrecto: estoy pensando en esto, como me han dicho que no debo pensarlo, estoy haciendo algo mal. Imaginad ahora cuando esto pasa en la infancia… pues que acaban invalidándote como persona consciente y tendras que validar tus opiniones, pensamientos y actitudes por lo que los demás te digan. Te vuelven dependiente, indeciso y con una baja autoestima.
✍️ La importancia de las palabras es tan grande y le damos tan poca importancia. Vamos a intentar hablarnos mejor y apuntar, en una libreta, cada vez que no nos hablemos tan amablemente, para ser conscientes y cambiarlo.
⚡El cerebro emite la información que recibe.⚡
Así que con tareas y deberes te recuerdo que si necesitas una mano para poner en orden tus ideas y ver si te hablas mal y cómo cambiarlo, estoy aquí para charlar y comenzar cuándo quieras. Tu cita gratuita aquí.
¡¡Feliz vida!! ❤️❤️


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